El desafío
Cuando una gran cadena de supermercados se propuso construir un almacén frigorífico de última generación de 300.000 pies cuadrados en Temple, Texas, se enfrentó a un reto importante. La instalación necesitaba sistemas de seguridad industrial que pudieran funcionar a temperaturas extremas, desde 40°F hasta -10°F, sin comprometer la durabilidad ni la funcionalidad. Además, las estrechas limitaciones de espacio exigían soluciones de ingeniería de precisión que pudieran encajar perfectamente en la distribución de la instalación.
El cliente necesitaba una solución robusta y flexible que no dañara el hormigón al recibir impactos, ya que la reparación y el mantenimiento del hormigón no son factibles una vez puesta en marcha la instalación. Además, reconocieron que las soluciones plásticas se vuelven quebradizas a temperaturas extremadamente bajas y necesitaban una solución que pudiera soportar las aplicaciones de congelación.
Reconociendo estos desafíos únicos, la compañía de historias de comestibles especificó las soluciones de sistemas de seguridad industrial de acero de Impact Recovery como el ajuste ideal para sus necesidades, ya que sus productos de acero están construidos para soportar temperaturas de hasta -40 °F. Con una reputación de productos de alta calidad adaptados a entornos exigentes, Impact Recovery fue el socio de confianza para dar vida a este proyecto.
La solución
Impact Recovery colaboró estrechamente con un equipo de diseño del proyecto para revisar los planos CAD y desarrollar un plan exhaustivo que cumpliera los requisitos de la empresa. El enfoque de entrega por fases garantizó que más de 100 artículos de línea diseñados a medida pudieran producirse y enviarse en un plazo ajustado de sólo un mes.
El equipo de Impact Recovery demostró una flexibilidad y eficacia inigualables al organizar los envíos en tres fases, lo que permitió que el proceso de instalación comenzara rápidamente. El contratista elegido para la instalación nunca había instalado bolardos antes de encargarse de este proyecto y era conocido por su trabajo con hormigón, pero recibió formación in situ por parte de los expertos de Impact Recovery, lo que garantizó la correcta manipulación e instalación de los equipos. El proyecto acabó desarrollándose de forma fluida y eficaz, y los equipos pudieron instalar con éxito todos los productos.
Entre los principales productos instalados figuran:
- Bolardos de rebote de cinco pulgadas de diámetro para proteger las zonas críticas de daños por impacto.
- Barreras IronFlex dobles de cuatro pulgadas con Placas Protectoras De Horquillas para zonas de alto impacto.
- Protectores de columnas a medida, diseñados para adaptarse a las limitaciones de espacio específicas de la instalación y proporcionar una protección robusta.
Los resultados
Gracias a las soluciones innovadoras de Impact Recovery y a su compromiso con la excelencia, la instalación se completó en 10 semanas desde el momento del pedido hasta la instalación completa, a pesar de los retos planteados por las especificaciones únicas de la instalación. El proyecto garantizó que la instalación pudiera entrar en funcionamiento en el plazo previsto, un factor crítico para una empresa de su envergadura.
La cadena de supermercados, la empresa de diseño del proyecto y el equipo de instalación elogiaron a Impact Recovery por su rapidez de entrega, la excepcional calidad de sus productos y su extraordinario servicio de atención al cliente. Aprovechando su experiencia y su probada trayectoria, Impact Recovery consolidó una vez más su reputación como líder en el sector de los sistemas de seguridad industrial.