Retrorreflectividad: un salvavidas por la noche
Los estudios sobre la visión humana han demostrado que, al caer la noche, los conductores pierden hasta el 95 % de su capacidad para percibir los objetos que se encuentran delante de ellos. En toda la UE se han establecido una serie de medidas de seguridad para compensar esta circunstancia, entre las que se incluye el uso de retrorreflectores.
El término «retrorreflectividad» hace referencia a las mejoras introducidas en las señales de tráfico, los semáforos, los vehículos y la ropa de los peatones para que resulten más visibles para los conductores durante las horas de la tarde. Esto puede lograrse de dos maneras: bien utilizando un material que refleje gran parte de la luz de los faros, bien instalando iluminación artificial para iluminar los objetos.
Los materiales retrorreflectantes se utilizan habitualmente tanto en las señales retrorreflectantes de las carreteras como en el propio pavimento. Las normas de la UE, por ejemplo, exigen que el nivel de reflectividad cumpla con los estándares establecidos. Las marcas viales deben ser lo suficientemente visibles para el conductor medio como para proporcionarle un tiempo de reacción mínimo de 2,5 segundos al anochecer. Las consideraciones relativas a la reflectividad también orientan la elección de los colores de las señales de tráfico. Por ejemplo, el rojo y el amarillo se utilizan con frecuencia, debido a que diversos estudios demuestran que captan la atención más rápidamente que otros tonos.
El reto que plantean la suciedad y la lluvia
Uno de los retos a los que se enfrentan las autoridades de seguridad vial es el efecto que la suciedad y la lluvia pueden tener sobre la reflectividad de los retrorreflectores. Las autoridades de transporte de toda la UE exigen que las señales de tráfico se limpien periódicamente para evitar que la suciedad comprometa los estándares de retrorreflectividad. Sin embargo, la normativa actual no aborda el problema de cómo el agua reduce la reflectividad, aunque en la actualidad existen varias tecnologías para resolver este dilema.
Uso de materiales retrorreflectantes en camiones
Los camiones de gran tonelaje son imprescindibles para el comercio moderno. Sin embargo, debido a su tamaño y peso, pueden aumentar considerablemente los niveles de daños materiales y lesiones personales que se producen en los accidentes. Para hacer frente a esta situación, la Comisión Económica para Europa de las Naciones Unidas ha establecido unas directrices para el uso de materiales retrorreflectantes en estos vehículos. Estudios realizados en el Reino Unido han demostrado que existe una relación coste-beneficio significativa cuando se aplican dichas medidas. Esto es especialmente cierto en el caso de los camiones de 12 toneladas o más.
Chalecos de seguridad y ropa retrorreflectante
En ocasiones, los conductores se ven obligados a aparcar sus vehículos en la carretera y a salir de ellos debido a averías mecánicas u otros problemas. Esto les expone a un mayor riesgo de sufrir lesiones personales, especialmente al caer la noche. Para hacer frente a esta situación, se han formulado recomendaciones para que los conductores utilicen chalecos retrorreflectantes en tales circunstancias. La norma EN 471 establece los requisitos de reflectividad que deben cumplir dichas prendas. Algunos países de la UE están considerando hacer obligatorio el uso de estos chalecos por parte de los conductores que aparquen en la cuneta por la noche, especialmente fuera de las zonas urbanas.
Los peatones corren un riesgo especial de sufrir lesiones al caminar junto a las carreteras. Esto es especialmente cierto al anochecer o cuando las condiciones meteorológicas reducen la visibilidad. Los estudios demuestran que, en esas circunstancias, los conductores solo pueden verlos desde una distancia de 30 metros. Por este motivo, se recomienda a las personas que se desplazan a pie que lleven ropa retrorreflectante o que coloquen otros elementos retrorreflectantes en su vestimenta. Los estudios demuestran que esto hace que los conductores puedan verlos desde una distancia de hasta 150 metros, es decir, cinco veces más lejos que cuando no se adoptan estas medidas.
Mejorar la seguridad de los ciclistas
Los ciclistas también corren peligro debido a los vehículos durante la noche. Una solución a este problema es el uso de faros para bicicletas, pero estos no han tenido buena acogida entre los ciclistas. Ante este problema, varios países de la UE exigen ahora a los ciclistas que coloquen materiales retrorreflectantes en sus bicicletas. En España, esta medida es obligatoria tanto para los peatones como para los ciclistas una vez que oscurece.
Dinamarca va más allá y exige que, además de los reflectores, se utilicen luces en la parte delantera, trasera y en las ruedas de las bicicletas que circulen después del atardecer. Los Países Bajos cuentan con normas similares. El Reino Unido recomienda que los ciclistas y los peatones utilicen elementos retrorreflectantes, pero no los exige. Gracias a estas iniciativas, los residentes de la UE disfrutan de un nivel de seguridad nocturna sin igual.
Los materiales retrorreflectantes constituyen un complemento económico que puede incorporarse a numerosos artículos con el fin de maximizar su visibilidad en condiciones de poca luz. Impact Recovery crea innovadoras señales y bordillos retrorreflectantes para contribuir al esfuerzo por hacer que nuestras carreteras sean más seguras. Haga clic aquí para obtener más información y orientación sobre la normativa y las normas relativas a la retrorreflectividad de las señales en EE. UU., tal y como las define el MUTCD (Administración Federal de Carreteras del Departamento de Transporte de EE. UU.).