Un movimiento nacional conocido como «Safe Routes to School» (SRTS) está ganando cada vez más popularidad en las comunidades locales de Estados Unidos. El concepto es sencillo: hacer que sea más seguro y más fácil para los alumnos ir andando o en bicicleta al colegio.
Han trabajado con éxito para conseguir apoyo normativo y financiero a nivel federal, estatal y local, con el fin de crear de manera efectiva entornos más seguros para los peatones en las zonas escolares. Ya sea por la falta de programas para peatones y ciclistas, por una infraestructura insegura o por la falta de infraestructura, han colaborado con las comunidades para lograr un cambio duradero.
La seguridad en las zonas escolares es fundamental para fomentar una mayor actividad física
Hace unas décadas, el 50 % de los niños iba en bicicleta o a pie al colegio en Estados Unidos. Hoy en día, esta cifra se ha reducido a menos del 15 %. Más del 25 % de los niños se desplaza en autobús, mientras que aproximadamente el 50 % va en coche con sus padres o en otros vehículos. En un contexto de aumento de las tasas de obesidad infantil, crear entornos seguros para que los niños vayan andando o en bicicleta al colegio es una excelente forma de fomentar la actividad física.
Para hacer frente al descenso en el uso de la marcha a pie y la bicicleta para ir al colegio es necesario poner en marcha iniciativas coherentes. Una de ellas es la iniciativa «Visión Cero» para jóvenes, centrada en ofrecer una protección especial a los niños y jóvenes con la esperanza de despertar el interés de las comunidades por programas más amplios de «Visión Cero».
Los cinco factores clave para el éxito de las iniciativas de seguridad:
Para elaborar un plan eficaz que mejore la seguridad de los peatones en su comunidad, es necesario analizar detenidamente y combinar los siguientes elementos:
- Mejoras en las infraestructuras:
Rediseño de calles y espacios públicos, intervención en la fase de diseño o incorporación de dispositivos de seguridad para peatones con el fin de ampliar el espacio o proteger el espacio destinado a peatones y ciclistas - Políticas y programas:
Puesta en marcha de iniciativas y normativas específicas que den prioridad a la reducción de la velocidad de circulación y a unos comportamientos más seguros. - Uso de datos y patrones de accidentes:
Análisis de las tendencias de colisiones y los factores de riesgo para orientar mejoras de seguridad basadas en datos y aplicables a todo el sistema. - Alianzas:
Colaboración intersectorial para reforzar las medidas de seguridad mediante la cooperación con centros educativos, organismos de transporte, fuerzas del orden, profesionales sanitarios y líderes locales. - Participación comunitaria:
Fomentar la participación activa de la comunidad para forjar un compromiso común con la seguridad vial, especialmente potenciando el papel de las generaciones más jóvenes
Primeros pasos
Cada comunidad es única, pero se pueden seguir los mismos pasos antes de presentar una solicitud para el programa SRTS. Las comunidades deben elaborar un plan para su proyecto e identificar a las principales partes interesadas. Será necesario que un equipo con diversas competencias trabaje de forma coordinada para el desarrollo y la puesta en marcha del proyecto. También puede ser necesario contar con especialistas para identificar los riesgos de seguridad en las zonas escolares y proponer medidas de prevención.